Cambio de escenario para el inicio de la temporada 2010 de la Fórmula 1 y en las arenas del desierto mandan las flechas de plata.
Un trazado que este año ha crecido en extensión en poco más de ochocientos metros, se agregan ocho curvas nuevas y se reduce el número de vueltas. Este trazado inaugurado en el año 2004, y cuyo primer ganador fue Michael Schumacher con Ferrari, es el que abrirá una nueva temporada de la máxima categoría del mundo del motor. Esta vez al calor y a la arena siempre presentes, hay que sumarle la exigencia en los neumáticos y en los frenos. Con las nuevas normativas de la F.I.A., los monoplazas pesarán más y eso le pasará factura a las gomas y a las pastillas de freno. Tal vez, alguna sorpresa tendremos al final de carrera. El “nuevo dibujo” del circuito tiene 6299 metros de longitud, cuenta con 23 curvas, 13 a la izquierda y 10 a la derecha. Este año los pilotos lo recorrerán en cuarenta y nueve ocasiones para cumplimentar una distancia de carrera de 308,405 kilómetros.
Aquí, el año pasado, el vencedor fue, el inglés Jenson Button, con Brawn GP, y lo acompañaron en el podio, Vettel y Trulli. El defensor del título, este año, en los primeros entrenamientos libres, se ubicó en el cuarto puesto a poco más de cincuenta centésimas del mejor tiempo, logrado por el piloto alemán Nico Rossberg con un registro de 1,55,40. Lo siguió, a ocho centésimas, Lewis Hamilton con Mc Laren – Mercedes. Y el tercer mejor tiempo correspondió a Michael Schumacher, también propulsado por un motor alemán. Por el momento, los motores de la firma germana no han decepcionado.
Veremos qué sucede durante las pruebas del día sábado, de cara al primer Gran Premio del año.






