Por Matías Pouso (Corresponsal LBD en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires)
Una nueva temporada finalizó en el deporte blanco y la hora del balance en cuanto a las actuaciones de los tenistas nacionales, el saldo es positivo pero aun manteniendo ciertas deudas tanto personales como para quienes sueñan con grandes resultados de sus ídolos.
Este año se caracterizó, como muchos otros para los tenistas argentinos, por pasar de la alegría a la decepción de un momento a otro. Los títulos obtenidos(siete en total), las grandes actuaciones y los progresos en el ranking por parte de algunos jugadores son contrarrestados por las lesiones, el retiro de uno de los máximos exponentes como David Nalbandian y una nueva oportunidad perdida de ganar la Copa Davis. Para leer Click Aquí